Historia

Historia de la comuna

A fines del siglo XIX, por Decreto Presidencial, se da vida a la emergente comuna de Ñuñoa, la que con hermosos parajes y en un territorio rico en actividad agrícola, comienza a cautivar a los santiaguinos de la época. Su territorio era casi tan vasto como lo es actualmente la jurisdicción del Gran Santiago.

Sus extensas alamedas y la existencia de apacibles haciendas fue el lugar escogido por preclaros personajes de nuestro país para pensar y diseñar los destinos de Chile.

Cuando se acercaba el cambio de siglo, en 1890, Ñuñoa tenía 1.197 habitantes, contaba con cuatro escuelas públicas, una oficina de Correos y otra del Registro Civil. La movilización colectiva era servida por una línea de tranvías de tracción animal.

En otro ámbito, el comercio de la época contaba con varias carnicerías, una tienda de abarrotes y un negocio que expendía remedios. En el plano industrial, se registraba la existencia de seis molinos, una curtiduría, dos fábricas de hielo, una de cerveza y una panadería.

El enorme crecimiento demográfico y la fervorosa actividad social, cultural, comercial e industrial a lo largo de su centenaria vida como comuna, indujo a diversas autoridades a reducir paulatinamente su territorio y, por ende, su población, la que alcanzaba a las puertas del año 1980 a más de 600 mil habitantes. En la actualidad, Ñuñoa, cuenta con más de 180 mil vecinos, que gozan en una comuna moderna y acogedora.

Ubicada en el sector oriente de la capital, de vocación eminentemente residencial, Ñuñoa presenta actualmente una importante franja comercial de seis kilómetros de longitud, que abarca prácticamente toda la extensión de Avenida Irarrázaval, además de un abundante comercio local en todo su territorio jurisdiccional.

Con una importante presencia industrial en el sector sur-poniente, Ñuñoa, constituye hoy un importante centro de negocios a escala local, lo que ha significado el ingreso de nuevos flujos de recursos que se han canalizado para mejorar todos los aspectos de la vida cotidiana de sus habitantes. Ello ha permitido que hoy nuestros vecinos disfruten de parques y plazas; del Teatro Municipal y de otras salas de eventos; del Centro Polideportivo y multicanchas disgregadas por toda la comuna; de una atención esmerada y altamente eficiente en el Centro de Urgencia en caso de emergencias; del principal coliseo deportivo del país, como lo es el Estadio Nacional; del edificio de Servicios Públicos, que congrega a diversas unidades municipales, juzgados de policía local y a otras entidades del sector público y privado. Esta iniciativa está orientada a mejorar la atención de quienes concurren a él y, en fin, a una cada vez más pujante y renovada actividad comercial.

En los últimos veinte años, producto del sostenido auge económico experimentado por el país, el comercio se ha multiplicado en cantidad y en calidad, generando un positivo impacto en las distintas áreas del quehacer comunal, motivando el creciente interés de empresarios, industriales y comerciantes, cadenas de supermercados, sucursales bancarias, teatros, restaurantes y más de seis universidades, entre otros, confirman lo anterior. Ñuñoa es, con seguridad, la comuna con más tradición del Gran Santiago, y tal vez del país, con un rico historial de acontecimientos y sólidos logros gracias al sostenido aporte de sus habitantes en todas las épocas.

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