En Plaza Egaña estamos impulsando un cambio relevante en la forma de construir y cuidar nuestras áreas verdes. Se trata de la implementación de un nuevo paisajismo sustentable, pensado para responder a un desafío concreto y conocido por todos: el uso responsable del agua en un contexto de sequía prolongada y altas temperaturas.
Durante años, el césped tradicional fue el estándar en parques y plazas. Hoy, ese modelo presenta altos costos de riego, mantención intensiva y baja resiliencia frente al calor extremo. Por eso, la Municipalidad de Ñuñoa avanza hacia un diseño de áreas verdes que prioriza especies de bajo requerimiento hídrico, sistemas de riego más eficientes y una planificación que permita que el parque se mantenga en buenas condiciones en el tiempo.
Este proceso puede verse distinto al inicio. Es normal. Todo cambio de paisajismo tiene etapas: preparación del suelo, plantación, crecimiento y consolidación. En los primeros meses, el verde no siempre se expresa como estamos acostumbrados, pero con el paso del tiempo aparecen más plantas, más sombra y mayor biodiversidad. No es abandono; es una transformación pensada para durar.
El objetivo es claro: cuidar el agua hoy para asegurar áreas verdes de calidad mañana. Un parque sustentable no solo reduce el consumo hídrico, también mejora la mantención, disminuye cierres por reparaciones constantes y permite destinar mejor los recursos municipales a otros servicios que benefician a la comunidad.
Por eso, el llamado es simple y directo: dale tiempo al verde. Este cambio busca que Plaza Egaña siga siendo un espacio vivo, agradable y funcional, pero con un enfoque responsable, acorde a los desafíos ambientales actuales y futuros de nuestra comuna.