El alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, encabezó una audiencia pública con vecinos del sector de José Domingo Cañas, quienes manifestaron al Concejo Municipal sus inquietudes respecto del funcionamiento del Centro de Reinserción Social (CRS) de Gendarmería Santiago-Oriente instalado en el barrio.

En la instancia, que contó con la participación de parlamentarios del distrito y representantes de la comunidad, el jefe comunal escuchó directamente los planteamientos de los residentes y reiteró el compromiso del municipio de acompañar a los vecinos y tomar todas las medidas que estén dentro de sus atribuciones para resguardar la tranquilidad del sector.

“El municipio está para escuchar y hacerse cargo de las preocupaciones de sus vecinos. Entendemos la inquietud que genera esta situación y vamos a seguir trabajando para que las personas del barrio puedan vivir con mayor tranquilidad”, señaló el alcalde Sichel.

Durante la reunión, el edil explicó que la instalación del CRS corresponde a una decisión adoptada por el Ministerio de Justicia en la administración anterior y que la municipalidad no tiene facultades legales para determinar su cierre o traslado. No obstante, subrayó que el municipio ha impulsado distintas acciones para mitigar su impacto en el entorno residencial.

Entre las medidas comprometidas por el concejo están:

  • Refuerzo de protocolos de seguridad en el sector.
  • Instalación de cámaras de vigilancia municipales.
  • Implementación de una garita de seguridad en el entorno.
  • Aumento de rondas preventivas de seguridad municipal.

El alcalde también informó que solicitó formalmente una reunión con el subsecretario de Justicia para abordar la situación del CRS y plantear la preocupación de los vecinos de Ñuñoa, con el objetivo de evaluar alternativas que permitan mejorar la convivencia con el barrio.

“Vamos a insistir ante las autoridades correspondientes para que se revise esta decisión y se analicen soluciones. Nuestra prioridad es que los vecinos se sientan seguros y escuchados”, afirmó Sichel.

Si bien las cifras oficiales no muestran un aumento de delitos asociado al funcionamiento del CRS, se reconoce por parte de las autoridades comunales que existe una preocupación legítima de los residentes respecto de la percepción de seguridad, por lo que se continuará fortaleciendo la presencia preventiva en el sector.