Rayados, luminarias destruidas, mobiliario vandalizado y seguridad: la cuenta que pagan los vecinos. El Subsecretario de Prevención del Delito, Gonzalo Guerrero, junto al alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, abordaron el Registro de Vándalos e Incivilidades impulsado por el Gobierno.

Más de $2.182 millones adicionales destina la Municipalidad de Ñuñoa durante 2026 para reparar daños en el espacio público y reforzar la seguridad frente a delitos e incivilidades que afectan diariamente a la comuna. La cifra considera recursos para recuperar infraestructura dañada, eliminar grafitis, reponer mobiliario urbano, mejorar el alumbrado público y fortalecer los sistemas de vigilancia y patrullaje.

Según datos municipales, solo en recuperación de bienes públicos y espacios urbanos el aumento presupuestario alcanza los $1.293 millones, mientras que otros $829 millones se destinarán al fortalecimiento de la seguridad comunal, lo que incluye nuevas cámaras, vehículos de patrullaje y tecnología preventiva. Adicionalmente, se destinan cerca de $144 millones al año en limpieza de grafitis, además de importantes recursos para recuperar señaléticas, mobiliario urbano y espacios públicos afectados por actos vandálicos.

El alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, señaló que estos recursos podrían haberse destinado a mejorar la calidad de vida de los vecinos. «Cada peso que gastamos borrando rayados, reparando luminarias o reponiendo mobiliario destruido es plata que dejamos de invertir en parques, seguridad, deporte o apoyo social. Los vecinos no tienen por qué seguir pagando la cuenta de quienes destruyen lo que es de todos», indicó.

La autoridad comunal respaldó además la discusión de nuevas herramientas para sancionar estas conductas, en especial el Registro de Vándalos e Incivilidades impulsado por el Presidente José Antonio Kast. «Durante demasiado tiempo las incivilidades se trataron como algo menor. Pero detrás de cada rayado, cada paradero destruido o cada espacio público vandalizado hay un costo enorme para la ciudad y para las familias. Quien destruye debe hacerse responsable y asumir consecuencias reales por el daño que provoca», agregó.

El Subsecretario de Prevención del Delito, Gonzalo Guerrero, en tanto, indicó que «este proyecto de ley no busca solamente sancionar conductas, sino también prevenir situaciones que deterioran la convivencia y aumentan la percepción de inseguridad. Las incivilidades y el vandalismo afectan directamente la calidad de vida de las personas, especialmente de las mujeres, quienes muchas veces ven restringida su libertad para transitar y ocupar los espacios públicos cuando estos se encuentran deteriorados o abandonados.»

Adicionalmente, señaló que «como Gobierno queremos hacernos cargo de esta realidad. Hoy existe una brecha importante entre la percepción de inseguridad y los niveles efectivos de victimización, y nuestro desafío es trabajar para reducir esa distancia. Por eso estamos recogiendo distintas miradas y experiencias que nos permitan construir un proyecto sólido”.