Impedir que el agua ingrese a viviendas y edificios es el objetivo de las nuevas barreras antiolas adquiridas por la Municipalidad de Ñuñoa. Estas estructuras se instalarán en puntos críticos de la comuna para enfrentar las lluvias y reducir el riesgo de inundaciones.

Se trata de un sistema de módulos que se conectan entre sí para formar una barrera y encauzar el agua. Su instalación permitirá reforzar la protección en sectores donde las precipitaciones intensas pueden provocar acumulaciones y desbordes hacia las propiedades.

“Es una medida rápida, no definitiva, para encauzar el agua hoy día”, explicó el alcalde Sebastián Sichel. El municipio adquirió 100 de estas barreras para los puntos más expuestos a inundaciones, como complemento al uso de más de mil sacos de arena.

La compra ocurre ante un nuevo episodio de lluvias en la Región Metropolitana. Los pronósticos difundidos advierten precipitaciones intensas, posibles tormentas eléctricas y granizos, con riesgo de anegamientos durante este martes.

Junto con incorporar estas barreras, los equipos municipales han realizado cortes en sectores de lomos de toro que dificultan el escurrimiento. Estas aperturas buscan dejar espacio para que el agua siga su curso por la calzada y evitar que se acumule frente a los edificios.

El trabajo también incluye limpieza de sumideros para retirar residuos que obstruyen el drenaje, además de intervenciones puntuales de emergencia en las calles para facilitar el paso del agua. A ello se suma la entrega de sacos de arena como apoyo a la protección de los inmuebles.

“Vamos a hacer lo que sea, trabajar con nuestras manos, sacarnos la mugre, innovar si es necesario para proteger a los vecinos. Esa es nuestra pega”, afirmó Sichel.