Subirse a un ascensor y encontrar su certificado de mantención es algo habitual para quienes viven en edificios. Pero ¿cómo saber si los desagües, los sistemas de drenaje o las bombas de los estacionamientos están en condiciones de enfrentar una lluvia intensa? Esa fue la comparación que utilizó el alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, para plantear la necesidad de avanzar desde las medidas de emergencia hacia una prevención permanente.

El anuncio se realizó en el sector de San Eugenio, uno de los puntos más afectados por las últimas inundaciones en la comuna. Según explicó el alcalde, en uno de los edificios del sector ingresaron cerca de 15 millones de litros de agua, evidenciando la importancia de revisar y mantener la infraestructura destinada a evacuar las aguas lluvias.

Desde ese lugar, Sichel presentó dos medidas complementarias: el inicio de un catastro preventivo de edificios, con participación voluntaria de las comunidades, y una propuesta de cambio legal para exigir la mantención y certificación periódica de los sistemas de drenaje en edificios y condominios.

“Ustedes se suben a un ascensor en Chile y ven que hay un certificado que obliga a la mantención del ascensor, y nos da tranquilidad. Pero ustedes entran a un edificio y no tienen cómo saber si las salidas de aguas lluvias, si los desagües y los drenes han sido mantenidos”, explicó el jefe comunal.

Catastro preventivo: anticiparse a las emergencias

La primera medida contempla un levantamiento de información sobre las condiciones de seguridad y funcionamiento de los edificios. La revisión considera desagües, sistemas de bombeo, cámaras, planos de infraestructura y la existencia y actualización de planes de emergencia e incendio.

El objetivo es identificar posibles deficiencias y necesidades de mantención antes de que se produzca una nueva emergencia, además de reunir antecedentes que permitan orientar acciones preventivas y mejorar la capacidad de respuesta de las comunidades.

El proceso comenzó este jueves 29 de octubre en edificios del sector de San Eugenio, donde las administraciones accedieron voluntariamente al ingreso de inspectores municipales para revisar las condiciones de sus sistemas de aguas lluvias y drenaje.

“Nosotros no podemos esperar a que venga la próxima lluvia”, afirmó Sichel, quien destacó la disposición de las comunidades para avanzar en estas revisiones aun cuando los municipios no cuentan actualmente con todas las atribuciones necesarias para exigirlas.

“Sin la facultad, pero con la voluntad de los administradores”, señaló.

Este catastro permitirá conocer el estado de preparación de los inmuebles, detectar brechas y promover medidas de prevención, tanto frente a inundaciones como ante otras situaciones de emergencia, incluidos los incendios.

Una propuesta legal para exigir mantenciones y certificaciones

Junto con las inspecciones voluntarias, el municipio busca impulsar una solución de carácter permanente mediante una modificación a la Ley General de Urbanismo y Construcciones y a la Ley de Copropiedad Inmobiliaria.

Según informó el alcalde, la propuesta fue enviada el miércoles 28 de octubre al Presidente de la República y a los ministros correspondientes, con el objetivo de establecer nuevas obligaciones para las administraciones de edificios y condominios.

La iniciativa plantea exigir mantenciones preventivas periódicas y una certificación de correcto funcionamiento cada dos años para los sistemas de drenaje, bombeo y evacuación o absorción de aguas.

Estas certificaciones deberían ser realizadas por personas o entidades calificadas, inscritas en el registro técnico correspondiente, de manera similar a los mecanismos de revisión que actualmente existen para los ascensores.

La propuesta también considera entregar mayores atribuciones a los municipios para inspeccionar el cumplimiento de estas obligaciones y aplicar sanciones cuando corresponda. Aspectos como los costos, los registros técnicos y los mecanismos de fiscalización deberán definirse durante la tramitación de la iniciativa.

“Primero, para obligar a que esta mantención ocurra y, segundo, para que, de no hacerlo, podamos multarlo, inspeccionarlo y sancionarlo”, sostuvo Sichel.

De la respuesta a las lluvias a la prevención permanente

La iniciativa se suma a las medidas que el municipio ha desplegado para enfrentar las emergencias climáticas, como la utilización de sacos de arena, barreras antiolas y otros elementos de contención en sectores críticos de la comuna.

Sin embargo, el alcalde enfatizó que estas herramientas deben complementarse con acciones permanentes que permitan reducir los riesgos asociados a la acumulación de aguas lluvias y al funcionamiento deficiente de los sistemas de evacuación.

En ese contexto, el catastro voluntario y la propuesta legislativa buscan abordar dos desafíos: conocer las condiciones actuales de los edificios y establecer, a futuro, obligaciones claras para asegurar la mantención de su infraestructura.

“Muchos han hablado de que falta invertir para prevenir. También falta legislar para poder inspeccionar, que es lo que queremos los municipios”, concluyó Sichel.

Con estas medidas, Ñuñoa busca fortalecer la prevención de inundaciones, mejorar la preparación de las comunidades y promover nuevas herramientas legales para enfrentar los efectos de las emergencias climáticas.