Donde antes predominaban el cemento, la falta de iluminación y los problemas de seguridad, hoy hay jardines, nuevos espacios para caminar y un paseo peatonal que invita a quedarse. Plaza Egaña cambió de cara y busca convertirse en un nuevo punto de encuentro para los vecinos de Ñuñoa y quienes visitan el sector.
La apuesta fue cambiar la experiencia de quienes transitan diariamente por el sector, pasar de una explanada principalmente de cemento a un espacio más verde, iluminado y preparado para recibir actividades comerciales y gastronómicas.
“Durante mucho tiempo Plaza Egaña fue un espacio de cemento que los vecinos utilizaban principalmente para transitar. Hoy queremos que sea un lugar para encontrarse, caminar tranquilos, disfrutar de sus jardines y compartir en familia. Recuperar los espacios públicos es también recuperar la vida de barrio”, señala el alcalde Sebastián Sichel.
Más verde y menos cemento
Uno de los cambios más importantes es la incorporación de más de 700 metros cuadrados de jardines con paisajismo sustentable, especies de bajo consumo hídrico y sistemas de riego tecnificado.
A ello se suma un sombreadero de aproximadamente 100 metros de extensión, construido en el marco del proyecto de autopista Vespucio Oriente, que permite generar espacios más agradables para quienes recorren la plaza, especialmente durante los meses de mayor calor.
La intervención también incorporó nuevas baldosas, mobiliario urbano y un paseo peatonal que mejora la conexión entre los distintos locales comerciales del entorno.
Esta transformación también se enmarca en la iniciativa “Dale tiempo al verde”, que promueve un nuevo modelo de paisajismo sustentable en Ñuñoa, con especies de bajo consumo hídrico y sistemas de riego más eficientes. Su implementación considera distintas etapas de crecimiento y consolidación de la vegetación, con el objetivo de reducir el consumo de agua y asegurar áreas verdes de calidad a largo plazo.
Un paseo para comer y disfrutar al aire libre
Uno de los aspectos más atractivos de la renovación es la posibilidad de aprovechar el nuevo paseo peatonal para potenciar la actividad gastronómica del sector.
La intervención permite que restaurantes y cafeterías puedan vincularse de mejor manera con el espacio público, generando nuevas oportunidades para disfrutar de una comida, tomar un café o simplemente recorrer el lugar.
La municipalidad también ha trabajado con los establecimientos comerciales del sector para impulsar el uso del paseo y fortalecer la actividad económica local.
“No se trata solamente de poner jardines o cambiar baldosas. Queremos que los vecinos vuelvan a ocupar sus espacios, que puedan salir a comer, caminar y disfrutar de su comuna. Una plaza con vida, con comercio y con familias es también una plaza más segura”, destaca Sichel.
La seguridad también ha sido uno de los ejes centrales de esta transformación. La intervención incorporó aproximadamente 300 metros de iluminación en el nuevo paseo peatonal, el reforzamiento de las rondas preventivas municipales y contempla una caseta inteligente de seguridad.
A estas mejoras se suma la instalación de iluminación ornamental, que busca fortalecer la identidad del sector, incentivar el uso de los espacios públicos y potenciar el comercio local.


