Una pequeña tapa plástica puede convertirse en una gran ayuda. Con ese propósito, la Municipalidad de Ñuñoa instalará 10 nuevos contenedores de reciclaje con forma de corazón en distintos puntos de la comuna, sumándose a la campaña solidaria “Tapitas para sanar”, impulsada por las Damas de Café.
La iniciativa busca involucrar a vecinos, familias y comunidades en una cadena de reciclaje solidario que permitirá apoyar a niños con enfermedades oncológicas atendidos en los hospitales San Juan de Dios y Luis Calvo Mackenna.
¿Cómo se transforman las tapitas en ayuda?
El funcionamiento es sencillo: los vecinos pueden reunir tapas plásticas y depositarlas en los nuevos contenedores con forma de corazón.
Posteriormente, las tapitas recolectadas son trasladadas a una planta de valorización de residuos en La Pintana, donde se transforman en recursos económicos que se destinan íntegramente a las Damas de Café.
Estos aportes permiten financiar exámenes médicos, sillas de ruedas, insumos para el cuidado de los pacientes y acompañamiento psicosocial para los niños y sus familias. La organización también brinda apoyo en gastos funerarios a familias que enfrentan la pérdida de un hijo.
“Una tapita puede parecer poca cosa, pero cuando se suman las de una familia, un edificio o todo un barrio, se convierte en una ayuda concreta. Queremos invitar a los vecinos a juntar las suyas y apoyar a los niños con cáncer y a sus familias. Es un gesto sencillo que también nos enseña a mirar de otra manera lo que botamos”, señaló el alcalde (s) de Ñuñoa, Jaime Tohá.
10 corazones para reciclar y ayudar en Ñuñoa
Los nuevos contenedores estarán distribuidos en sectores de alta circulación, como Plaza Ñuñoa, Plaza Egaña, Barrio Italia, el Polideportivo, avenida Irarrázaval y el Estadio Nacional, facilitando que más vecinos puedan participar durante sus recorridos cotidianos.
La campaña invita a dar una segunda vida a un residuo habitual y demuestra cómo una acción tan simple como guardar una tapa plástica puede contribuir al bienestar de quienes más lo necesitan.
¡En Ñuñoa, reciclar también es cuidar!